¿Quién inventó el primer audífono medicado para sordos?

Los audífonos medicados para sordera tienen una curiosa historia, un tanto desconocida. Las personas que padecen de pérdida de audición se rehúsan a utilizar este útil aparato (cada vez más pequeño). Lo que llama un poco la atención es que la mayoría de personas de todo el mundo, no se oponen a ir al oculista para empezar a usar sus lentes y mejorar su visión. Sin embargo, si el médico les diagnostica un tratamiento para la sordera y les receta el clásico audífono medicado para mejorar su audición, la gran mayoría hace caso omiso al uso de este aparatito y lo evade.

Ahora que hemos reflexionado sobre esta comparativa, vamos a conocer un poco más sobre la historia de los primeros aparatos auditivos.

Evolución del audífono para sordera

Mucho antes de que existieran los audífonos, el hombre buscó en la naturaleza soluciones para oír mejor, tales como cuernos de animales o caracoles marinos. Durante siglos los marinos y soldados se comunicaban usando trompetas que actuaban como megáfonos, fue así como nació la peculiar trompetilla acústica, por aquel entonces de gran tamaño que llevaba la voz a más de dos kilómetros, de ahí surgió la idea de usar trompetas para mejorar la sordera.

Trompetilla acústica

El inventor norteamericano Miller Reese Hutchinson, a los 26 años inventó el primer audífono para uso de los sordos. El útil invento se llamó Acousticon y se empezó a comercializar en el año 1902, era un aparato que podía introducirse debajo de la ropa o en el bolsillo, pero seguía siendo grande ya que constaba de tres partes: el transmisor, el amplificador y el lugar que alojaba a la pila. Una de las primeras personas en ser usuaria del gran invento fue la reina Alejandra de Inglaterra.

Acousticon

Para la década del ’20 aparecieron los primero audiómetros que proporcionarían estudios mucho más precisos sobre la audición. La invención de los actuales audífonos parte de dos importantes logros. En primer lugar,  Graham Bell– cuya madre y esposa eran sordas- inventó un dispositivo electromagnético capaz de convertir los impulsos eléctricos en sonidos. Diez años más tarde, en 1886, se produjo otro importante avance: Edison inventó el micrófono de gránulos de carbón. Además, en ese momento, los ingenieros de los Laboratorios Bell decidieron tomar el nombre de su fundador para designar la unidad de medida del sonido: “decibell”. Este término designaría a lo que hasta ese entonces se conocía como “unidad de sensación”.

Graham Bell

En 1954 se introdujo el primer audífono que se colocaba “al nivel de la cabeza del usuario”. No se trataba de un retroauricular, sino de lo que conocemos como audigafa, es decir, la introducción del audífono en las patillas de un par de anteojos.

Evolución de audífonos para sordera

Y ya en los 90, se produjo otro avance crucial: la introducción de la tecnología digital en el sector de los audífonos. La diferencia fundamental entre un audífono digital y uno de tipo analógico es que este nuevo audífono posee en su interior una pequeña computadora capaz de realizar millones de operaciones aritméticas por segundo. Desde entonces, la evolución en la calidad sonora ha sido espectacular. Hoy en día, además de contar con soluciones extraordinariamente discretas, es posible programar la respuesta de los audífonos a medida de las necesidades auditivas de cada usuario.

 

 

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